Mensaje de Mahdi Nourian Embajador de Irán en Ecuador con motivo del Nowruz Año Nuevo persa
Excmo. Sr. Embajador de la República Islámica de Irán en la Republica del Ecuador en un mensaje con motivo de la llegada del Nowruz 1405 Año Nuevo persa deseo felicidad y prosperidad para todos iraníes.
Mahdi Nourian, Excmo. Sr. Embajador de la República Islámica de Irán en la Republica del Ecuador en un mensaje con motivo de la llegada del Nowruz 1405, Año Nuevo persa, deseo felicidad y prosperidad para todos iraníes.
Su mensaje:
Estimados y queridos compatriotas residentes en Ecuador:
Reciban un cordial saludo y mi más profundo respeto.
Deseo expresarles mis más sinceras felicitaciones con motivo de la llegada del Nowruz —esta antigua tradición portadora de amistad, paz y renovación de la vida.
El Nowruz es una manifestación cultural que invita al ser humano a la esperanza, a la solidaridad y la renovación; es la expresión del triunfo de la primavera sobre el otoño, y del florecimiento de la victoria en el árbol de la paciencia y la perseverancia.
Este año conmemoramos el Nowruz en circunstancias diferentes y decisivas. Hoy, Irán y los iraníes se enfrentan una vez más a una guerra impuesta, así como a agresiones militares y actos terroristas por parte de enemigos de la paz y la diplomacia. En este contexto, es necesario subrayar con claridad:
A lo largo de siglos, Irán no ha iniciado ninguna guerra ni ha agredido a ningún país.
Lo que ocurre hoy es una defensa legítima e inevitable, basada en los principios reconocidos del derecho internacional y conforme a todas las normas humanas y éticas, frente a una guerra impuesta y una agresión dirigida no solo contra Irán, sino también contra la región e incluso contra la paz mundial.
Esta realidad, junto con el dolor, ha puesto de manifiesto una gran verdad: la unidad, la solidaridad y la firme voluntad de un pueblo que, en defensa de su patria y de su querido Irán, permanece unido y firme.
En estos momentos, honramos la memoria del líder mártir de la República Islámica de Irán, el Ayatolá al-uzmá Ali Jameneí, un hombre que defendió hasta el último aliento la independencia, la libertad, el progreso, el desarrollo y la fortaleza de Irán, y que jamás se sometió ante la arrogancia y la prepotencia de los agresores; y que finalmente alcanzó el martirio junto con miembros de su digna familia y valientes comandantes de las fuerzas armadas.
Asimismo, rendimos homenaje a la memoria eterna de los mártires de la reciente agresión militar; en particular, a los niños y mujeres cuya inocencia y sufrimiento despiertan la conciencia de toda persona libre y refuerzan nuestra determinación.
En días como estos, el Nowruz adquiere un significado más profundo: en medio de las dificultades, nos recuerda el antiguo secreto de esta tierra: cómo brotamos desde el frío y cómo creamos verdor desde la sequía.
Como representante de la República Islámica de Irán en la República del Ecuador, enfatizo la importancia del diálogo, el respeto mutuo y las relaciones humanas entre los pueblos; y al mismo tiempo, insisto en el derecho de las naciones a defender su independencia, su dignidad y su territorio.
Mi mensaje al noble pueblo del Ecuador: el pueblo iraní es una nación que, a lo largo de la historia, ha sido portadora de cultura, amistad y paz; pero frente a la agresión y la injusticia, ha resistido y seguirá resistiendo con dignidad y firmeza.
Y a mis queridos compatriotas iraníes en esta tierra: ustedes son la manifestación de la cultura y la identidad iraní; y hoy, más que nunca, su papel en demostrar unidad, sensatez y solidaridad nacional es valioso y trascendental.
Somos hijos de la primavera; de aquellos que crean la luz en la oscuridad y mantienen viva la esperanza en los días más difíciles. Y este verso eterno es nuestro compromiso con Irán:
“Si Irán deja de existir, que yo muera con él; que nadie siga con vida sobre esta tierra.” (Hakim Abolqasem Ferdowsi, siglos X–XI)